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Anabelly

Devorar con gula la hermosura

Devorar con gula la hermosura

Tengo un hambre atroz,

de ver lo que mis ojos ya intuyeron.

 Tocar todo lo que se, que  ya existido.

Y de oler la vida que me roza.

Me inquieta cada día.

 

Devorar con gula la hermosura

 amanecer del día en mi cabello.

Olor a sol entre mis dedos,

Saborear la tierra, el mar

Hasta sentirme plena  y satisfecha.

 

Anabel

 

Estoy preñada de versos de colores

Estoy preñada de versos de colores

Estoy preñada de versos de colores.

Cada día me enfrento a un parto nuevo.

Salen de mis ramilletes de palabros,

Desbocados, ansiosos.

Por salir y oler la vida.

Son caprichosos como niño que no entiende,

Me despiertan me susurran me jalan por el cabello

Desordenan mi cabeza y me alteran el pensamiento.

Con el día acaba todo nace un verso.

Y yo muero un poco.

Anabel

Me quedado encerrada en mi crisálida

Me quedado encerrada en mi crisálida

Me quedado encerrada en mi crisálida

Esperando una metamorfosis imposible

He dormido cien años invernales

Envejeciendo  cuerpo y alma y sin alas

Esperado que rompiera mi capullo

Los rasgue hasta perder en el mis manos

Busque puertas y ventanas que no había.

Quizás deva inventarme otra salida.

 

Anabel

 

Quiero ser mala malisima

Hoy me levanté con un pensamiento rondándome la cabeza

Más que pensamiento deseo,

Y que es lo que deseo? Deseo ser mala,

Dicho así suena muy fuerte, pero abría que remontarse unas horas atrás cuando un familiar mío me dice.

Es que de buena eres tonta y pensé coño tiene razón.

Me levanté con los ojos medios  pegados y busque los más parecido que hubiera a una lámpara mágica, descarte  varias opciones como el azucarero por ser muy dulce y como salero porque no tengo.

Empecé a frotar el recipiente donde guardo los estropajos de fregar los platos,

Y mi imaginación empezó a volar….

Pensé me podría transformar en la mas mala malísima de la historia cinematográfica Ángela chanin, pero no me convencía demasiado mayor  y yo de vinos entiendo poco.

Y a esta la madrasta de blanca nieves, pero no esa no era mala solo envidiosa,

Un  Ana bolena O mejor María Antonieta noo esta no que me da dolor de cabeza.

De repente mis manos se vuelven viejas y con artrosis mi cara envejece engordo como 80 kilos o dios corro al espejo del baño y veo que mi deseo esta cumplido.

 

Me he convertido en la madre de mi ex marido.

 

FIN

Jardín secreto de locuras

Jardín secreto de locuras

Hoy ando un poco perdida,
en mi jardín secreto de locuras.
Donde anidan sueños creativos,
y renacen ideas ancestrales.
Me quedado dormida ,
entre el follaje.
Con hadas envejecidas,
de cabellos blancos
y caras arrugadas.
Me miran tristemente.
Son musas olvidadas.
Versos nunca escritos.
Poemas fallecidos.
Plumas sin tinta ni cobijo.
Poemas desterrados al olvido.

Anabel

El poder de la palabra

El poder de la palabra

Hay palabras que en labios de mujer suenan distintas.

Son como finos ecos de seda, que te envuelven de caricias.

Poderosas armas son de inteligencia,

si se tiene el don de conocerlas .

Pájaros en bandadas, flores abiertas

Bellas ,tiernas.

A veces se oscurecen y dan miedo

El cuerpo encojé como feto

Junco roto cimbreado por el viento.

Anabel

 

 

Mi vida

Mi vida

Mi vida huele a cal.

A tierra negra.

Arriate cuajo de de geranios.

Amapola en los trigales,

suspiros tumbada entre olivares.

Suena a repique de domingo,

murmullo de chiquillos en las calles.

Despertar con el sol en las mejillas,

trinar de dulces golondrinas.

Anabel

 

San jordi

San jordi

Te mando un libro.

De sabores y olores en páginas

escritas con tu nombre.

De caricias en cuarto creciente,

Y dibujos  que acarician.

Te invito a leerlo

Cada día será una aventura

Un camino para andar

Los dos unidos.

Dibujemos

De colores de vida y esperanza

Flores silvestres  que rodeen

mi cintura hasta perderse.

Manchemos de sonrisas

 Picassianas Cada pagina

Llenas de amor,

De luz

De ti.

 ANABEL

Helada

Helada

Tengo frio.

Un viento gélido, cubre mi cara.

Morados cual lirios, abiertos mis labios.

Mis manos blancas cubiertas de escarcha.

 

Me encojo.

Sumida en un letargo milenario.

Mis diminutos pies, anclados,

van desandando caminos helados.

 

A mi paso.

Enjambres de luciérnagas,

Vacías de luz,

Ciegas de alma.

Anabel..

 

Dicen

Dicen

Dicen que pienso en abstracto

Que mis sentimientos son polígonos

De puntas coniformes

Que no hay abrazo que no sangre

Ni palabra que no  hiera.

Anabel

Libelulas

Libelulas

Abro los ojos.

Sueño,

libélulas azules,

satélites danzantes.

Dejando estelas,

por todo mi cuerpo.

Hablo con ellas,

me inquieta,

lo que dicen.

Sus  alas,

colgadas al sol,

Me ciegan.

una lluvia,

Prefabricada salpica,

mis manos ensortijadas,

de tus besos.

Corro.

Mas mis pies,

siguen soñando,

están mojados,

de metal.

Sumergidos en chatarra.

me Silva,

sueña,

razona,

Late.

Tiene vida.

Anabel.

 

Cor

Cor

Tengo el corazón, enredado,

de peces de color añil.

Corales con raíces que gritan a versos.

El otro hueco, lo sembré,

de margaritas marchitas,

mojadas de lágrimas secas.

Metí palabras que me susurrabas.

Poemas pintados.

Y deje la puerta y ventanas abiertas.

 

Anabel

Vende gorras

Vende gorras

Desde que te fuiste,

no he parado de buscarte.

 

En mis manos, por si queda,

aguna caricia algún roce de las tuyas.

Tu olor a campo y a tabaco negro.

 

Mi ro en cada rincón,

por si olvidaste algún suspiro,

algún quejido.

Y guardarlo en mi bote

de  memoria abstracta.

Te  busco en los ojos,

de  maría,

Algo tuyo  quedo en ella.

Me hundo en tu sillón,

Enfermo de ti, lo has dejado

buscando el recoveco de tu espalda rota

Y  tu calor por unos minutos me aborda.

Desde que te fuiste,

No he parado de buscarte.

Vende gorras.

 

Anabel

Remolinos

Remolinos

Hay un remolino de corrientes

De corales crispados en tu pelo.

Son tus ojos  un miedo de mirar,

lo que se intuye.

Bosque negro de robles plateados.

Circulo vicioso  de hipnóticos deseos.

Navegar por tu boca

deslizarse por tu lengua  camaleónica.

Dibujando geometrías.

Abriendo mis sentidos a tu aroma

Emborrachando mi piel,

Embriagada de ti, casi lunática.

 

Anabel

 

El viento

El viento

Te has parado a escuchar,

el viento de las palabras?

Cuando las soplas, y fluyen.

Caen lluviosas,

empapando los sentidos de mis ropas.

Hay  Te quieros enredados en mi pelo.

Juguetones buenos días,

se cobijan revoltosos en mi ombligo.

Despedidas  inquietas resbalando,

Por el centro de mis hombros.

Y saludos silbados de caricias

dan color cada día a mis mejillas.

 

Anabel.

Tengo un árbol creciendo en mi cabeza

 De raíces cuadradas con tu nombre.

Sus ramas toman la curva de mi espalda,

donde  anidan madejas de sabanas inquietas.

Mi boca es flor abierta desojada,

De pétalos de sumas y de restas.

Savia de w y de z, sangre poeta en mis venas.

 

 

Anabel

Hoy

Hoy sentí como mi alma

Perdía su luz y la frescura del día

Cerré los ojos y me agarre fuerte a la vida.

Tome aire y bebí de los niños sus sonrisas

Desnude mi cuerpo

Para vestirlo de caricias olvidadas en cajones

De abrazos que se pierden en el tiempo

Y besos arrastrados por el viento

Retome la pluma y un latido

Un rumor de ecos de otros tiempos

Hico que de nuevo brillara mi alma

 

anabel

 

Viaje desde mi ventana

Viaje desde mi ventana

 

Jueves empieza mi viaje, no se hacia donde me llevara quizás a un destino incierto triste pesad umbroso

.Hay esta ella como cada mañana con su cara marcada de cansancio y los ojos iluminados de pena

Abriendo mi mundo, mi gran ventana blanca.

Cuando recibas estas cartas, amiga mía quizás allá  concluido mi fantástico viaje eso espero y ansío

Pero antes quería hacerte participe de las grandes maravillas que en el e descubierto.

En el hay una plaza antigua que no quiere decir vieja, cargada de solera y encanto, algunos bancos raídos por el paso del tiempo y la lluvia tan abundante en estas fechas.

Y risas muchas risas de todos los colores Ah y un violinista que solo toca siempre la misma pieza no sabría decirte cual.

De vez en cuando se oye el murmurar de las mujeres que van al mercado todas con el mismo peinado y ese olor  a laca barata me hace estornudar aunque mi madre diga que es por el frío.

Bueno amiga, ya sabes para reyes espero otro casco, pero esta vez te prometo usarlo.

 

 

 Anabel.

Espejos

Espejos

A vecés la vida,

te sorprende con espejos rotos,

con puntas de flores ajadas.

Con acordes de silencios entonados.

olvidadizas manos,

  un cuerpo en espera.

Los rincones se vuelven,

paraísos de rimas y sonetos,

y las musas sonríen a tus oídos

Desvelando tú sueño

 

Fin

 

Anabel

El encuentro con Anna

El encuentro con Anna

Yo  un hombre rutinario, de rutinas diarias

 

Pero todo cambio un día,

Madrugue para ir ese entupido trabajo lleno de borregos simples de neuronas atrofiadas.

 

  Mi primera parada era para desayunar en el café, donde siempre me servían un  camarero mediocre que siempre sudaba asta en

Invierno lo cual me daba un asco brutal.

 

Ese lunes al intentar abrir la puerta siempre por el lado equivocado,  la vi.

Ella Anna.

Una espesa cabellera rojiza y una sonrisa perenne.

Mi mundo de rutinas quedo descolocado, ¿Qué hacia ella hay, donde estaba mi camarero mediocre?

 

Los pasos hasta la barra fueron eternos,   sus pequeños ojos verdes se clavan fijos en mi, y con un castellano medio afrancesado me dijo ¡Buenos días!

 

En 5 años jamás me dieron los buenos días, hay ya me descoloco, yo balbucee

 Y respondí, a esa sonrisa perenne...

 

Que pasaba parecía un idiota como podía cambiar todo mi mundo en un instante.